El 15 de junio de 1908 se entregaron los premios de un concurso literario, organizado por el entonces Consejo Nacional de mujeres.
A partir de allí, la biblioteca de ese organismo tomó la iniciativa para que se celebrara "un día especial del año a recordar al libro como registro imperecedero del pensamiento y de la vida de los individuos y las sociedades, como vinculo indestructible de las generaciones humanas de todas las razas, lenguas, creencias, etc."
Después de diversas solicitudes, la biblioteca de aquel Consejo logró el reconocimiento esperado: en 1924, por Decreto Nacional del gobierno de Marcelo T. de Alvear, se declaró oficialmente como la "Fiesta del Libro". En 1941 se cambió esta denominación por "Día del Libro", la cual se mantiene hasta hoy.
Para celebrarlo leímos un cuento de fútbol de Ricardo Mariño.
